Contacto con la isla

El soporte del concesionario es crucial dada la ubicación aislada

Las calles de Porlamar, una ciudad de la Isla Margarita, en Venezuela, están llenas de tiendas, restaurantes y boutiques. Eso incluye la Avenida Juan Bautista, ubicada en el corazón del distrito turístico de la ciudad.

La población de Porlamar sube de 85.000 en temporada baja a 125.000 durante la temporada turística. El flujo de visitantes y el tránsito que traen creó la necesidad de reconstruir la Avenida Juan Bautista.

 

EL PROYECTO

El rediseño y construcción de esta transitada avenida de dos sentidos fue una tarea importante. Se agregaron dos carriles en cada dirección. También se construyó un camino de acceso de dos vías para vehículos que se dirigían a los comercios minoristas. Un túnel para peatones, para ayudar a los compradores a cruzar la activa avenida, es otro componente del proyecto.

El agregado de los carriles ensanchó significativamente la avenida. Por lo tanto, fue necesario quitar o desplazar hogares y tiendas que se encontraban al borde del camino existente. También debieron reubicarse los postes de luz, carteles publicitarios y líneas de servicios. DIRASPI Corp., una filial del Grupo Aspite, coordinó estos esfuerzos.

DIRASPI también se encargó de la pavimentación del proyecto de 13 km, que se completó en cuatro secciones. Se colocaron tres carpetas de 5 cm cada una. Se utilizó una mezcla M19, con piedras de 25 mm

Pavimentación

La mezcla dejó la planta, a unos 25 km del proyecto, a una temperatura de 150º C. Desde un principio, los trabajadores de DISRAPI y su propietario, Antonio Aspite, tenían la idea de eliminar cualquier posibilidad de segregación.

"No tenemos problemas de segregación porque trabajamos mucho para prevenirlos," dijo Aspite. "Tenemos cuidado de corregir el diseño de la mezcla que viene desde la planta, y de llenar los camiones correctamente en la planta. También tenemos cuidado de cómo se coloca la mezcla en la tolva."

Camiones con capacidades de 18, 22 y 24 toneladas entregaron la mezcla. Luego el asfalto se transportó a la pavimentadora por medio de un vehículo de transferencia de materiales.

Se colocaron juntas haciendo que la niveladora 10-20B Extend-A-Mat funcione con un ancho de 10 cm sobre la elevación anterior. Esos 10 cm recibieron 1 cm adicional de material. "Una vez colocado el asfalto, procedimos a compactar la capa, pasando primero sobre la junta", dijo Aspite.

La pavimentadora, una AP1200, avanzaba en primera y segunda marcha. "Pavimentamos a un ancho de 3 m a 6 m, y hubo tamaños intermedios también, basados en los requisitos encontrados a lo largo del camino," dijo Aspite.

Compactación

Una Cat CB534D XW trabajó en las tareas de compactación. Realizó dos pasadas vibratorias. Luego pasó un compactador neumático. La cantidad de pasadas se ajustó basándose en las condiciones.

Al ser más ancha que la mayoría de las compactadoras, la CB534D XW agregó productividad a la tarea, dijo Aspite. "Sin duda, hizo la diferencia," dijo. "Un ancho de compactación de 2 m es más adecuado para el ancho estándar de caminos, de modo que, evidentemente, se requieren menos pasadas para lograr una compactación de la capa."

Las opciones en la aplanadora Cat también realizaron una importante contribución, dijo Aspite. "La característica más valiosa de los compactadores vibratorios Cat es la habilidad para trabajar con amplitudes y frecuencias variables", dijo.

Un buen acabado

El personal de DIRASPI pudo superar todos los desafíos logísticos, desde retirar edificios y reubicar líneas de corriente eléctrica hasta entregar y colocar la mezcla.

"Fue un proyecto que requirió de una planificación considerable", dijo Aspite. "Hubo que armar un rompecabezas de muchas piezas.

"Pero pudimos seguir siendo productivos y mantener enfocado el proyecto. Al final, fue un trabajo muy exitoso y estamos orgullosos de nuestro trabajo."

La superficie pareja y durable de la Avenida Juan Bautista servirá a la isla durante muchos años.