¿Cómo asegurar una compactación homogénea del suelo?
¿Cómo asegurar una compactación homogénea del suelo?

La compactación del suelo es una operación que requiere mucha atención en su ejecución.

La compactación realizada en condiciones óptimas de humedad del suelo y utilizando algunas buenas prácticas evita que el pavimento o estructura superior ceda en el futuro, lo que podría provocar fisuras, grietas e incluso la aparición de baches después de pavimentar una calle o carretera.

Con ese propósito compartimos a continuación algunos consejos para que tu trabajo se realice con perfección, eficiencia y la mejor rentabilidad para tu negocio

1. Conoce bien el suelo

 

El estudio de la superficie a compactar permite conocer los puntos de mayor y menor saturación del suelo. Habiendo identificado bien esos puntos, tu personal evita imprevistos en medio de la operación que pueden provocar retrasos o peor aún, perjudicar las máquinas y reducir su productividad y calidad.

Conoce bien el suelo
de
Conoce bien el suelo
Conoce Cuál Es La Humedad Óptima Para Ese Suelo
de
Conoce Cuál Es La Humedad Óptima Para Ese Suelo

2. Conoce cuál es la humedad
óptima para ese suelo

 

Cada tipo de suelo necesita una cantidad diferente de agua para saturarse.

Si está demasiado seco, la fricción entre los granos será mayor y la compactación no podrá acercar las partículas al máximo creando una base realmente sólida. Esto puede causar bolsones de aire que, con el calor y el frío, se moverán para acomodarse y el suelo cederá.

Si está demasiado húmedo, la saturación se alcanzará demasiado pronto, provocando el temido “efecto gomoso”: los granos y el agua se mezclan, creando una masa que se deforma al presionarla. Cuando esta agua se evapora, la masa se encoge, se agrieta y deja el suelo en desnivel.

Para conocer la humedad óptima, es importante esperar el informe geotécnico del laboratorio antes de iniciar la compactación.

3. Utiliza el equipo ideal para
cada tipo de trabajo

 

Los suelos con alto contenido de arcilla o limo requieren una compactación de abajo hacia arriba, lo que se puede lograr con un compactador tipo pata de cabra. El suelo también se puede compactar de arriba hacia abajo en el caso de los suelos arenosos. En este caso, un rodillo compactador con cilindro liso o un compactador neumático son los más adecuados para este tipo de suelo. El material granular que tiene granos más grandes requiere compactación vibratoria, que mueve las partículas para que encajen entre sí con el menor espacio posible entre ellas.

Utiliza El Equipo Ideal Para Cada Tipo De Trabajo
de
Utiliza El Equipo Ideal Para Cada Tipo De Trabajo

El espesor de cada capa y el número de pasadas también varían de un tipo de suelo a otro. Y para conocer estos detalles con precisión, el equipo con tecnología Cat® MDP (Machine Command Power) proporciona la medición de la energía que la máquina necesitará utilizar para vencer la resistencia del suelo.

Con ella, el operador conoce en tiempo real la rigidez del suelo, ya sea granular o cohesivo, a una profundidad de hasta 60 cm. De esta manera, puede identificar problemas, debilidades y áreas que necesitan volver a trabajarse antes de aplicar las siguientes capas.

La tecnología MDP es más consistente y estable que la medición del acelerómetro y funciona en muchas aplicaciones, tales como:

  • todo tipo de suelo con menor variabilidad
  • con rodillos lisos, patas y cubrepatas
  • en todos los ajustes de la máquina
  • con sistema de vibración conectado o desconectado.

Viene incorporada de fábrica y tiene un sistema opcional de posicionamiento que recopila datos de operación, como número de pasadas, valores de compactación, además de mapas en tiempo real en la pantalla del operador.

Con Cat MDP, tu aplicación gana eficiencia, precisión y reduce las pérdidas de mantenimiento del compactador. Tú y tu equipo pueden estar seguros de que la productividad está al día.